Recordando a Prince of Persia

Las imágenes asaltan mi clásico momento, en la pantalla un personaje vestido de blanco se mueve fluidamente a través de un escenario que semeja el interior de un castillo. Saltos, caídas y algunas batallas a punta de espada inundan la aventura, al final del sueño el duelo deja frente a frente al ladrón Sultán y a un Príncipe enamorado. Las espadas se expresan.

Prince of Persia (Príncipe de Persia) en mi mente se recrea, el videojuego que engrandeció al género plataformas en 1989 cuando Jordan Mechner (autor), ideo las aventuras de un Príncipe despojado de su reino que corriendo, saltando, luchando, esquivando trampas, subiendo y bajando por cornisas, intenta rescatar a su amada princesa de los maleficios del viejo Sultán.
Sigue leyendo

Anuncios

Prince of Persia Heir Apparent, el reencuentro con la aventura


El nuevo y redefinido título que dará continuación a una saga que supo agazaparse sobre el género acción y aventura lleva por nombre Prince of Persia Heir Apparent. Ubisoft desarrolla así la fresca historia de nuestro incansable e inolvidable Príncipe, con el buen augurio de trabajar bajo el mismo equipo que se encargó del aún pleno Assassin´s Creed.

Si no tenías idea de que pedirle al gordito barrigón, ya la tienes, puesto que Prince of Persia Heir Apparent será lanzado a finales del 2008 para las consolas Xbox 360, PS3, NDS y PC, sin descartar una posible versión para Wii.
Sigue leyendo

Trailer de Prince of Persia: Next Gen

El momento más feliz de un gamer

Recuerdo cuando logré acabar el Doom, no tenía ni idea de que sucedió, solo sé que sentía que mi vida dependía de el poder terminar con cada uno de los enemigos que la jauría lanzaba en mi contra. Era una locura, hace muchos años, hoy tengo 29 y jugué Doom cuando tenía 12 me parece (espero no equivocarme).

Y si le hecho al tiempo un retroceso mucho mayor, se van creando en mi mente el sonido de las espadas y los pisos falsos del clásico e inolvidable Prince of Persia, la primera vez que lo jugué fue en una vieja PC monocromática 386, se lo imaginan.

Sigue leyendo